Autora: Claudia Medina Robles Curso: 1º E de la E.S.O.
Las pupilas de mis ojos se han teñido de tristeza he perdido a mi mejor amiga por culpa de la anorexia.
Valía su peso en oro, guapura, bondad e inteligencia, pero todo se nubló de oscuro cuando una persona sin consciencia le obligó a que pensara que el comer era una imprudencia.
Yo le decía con orgullo que parecía una princesa, la belleza se lleva dentro lo que no vale es lo que pesas.
Quiso escribir su nueva vida en blanco papel sin ladearse pero trampa mortal le pusieron cuando tenía que comer sin pasarse, sin rebasar la línea perdida de aquel engañoso paisaje.
Los renglones de esa vida no se pudieron sostener, cayeron como pequeños naipes desgarrándole de la piel poco a poco un suspiro hasta dejar de responder a mis súplicas de agonía que nunca quiso entender.
Maldigo mil veces aquel día y a la persona que le regaló el espejo, ¡todo estaba ya olvidado, no se acordaba de sus complejos!
Hoy mis ojos están cerrados por sufrir una ausencia se ha marchado mi mejor amiga por culpa de la anorexia.